El diagnóstico de la calidad del aire en edificios ya construidos permite evaluar las condiciones ambientales existentes y detectar posibles fuentes de contaminación que puedan afectar a la salud y el bienestar de las personas. Factores como la ventilación insuficiente, la presencia de materiales emisores, la acumulación de contaminantes o el uso intensivo de los espacios pueden influir en la calidad del aire interior, haciendo necesario disponer de herramientas específicas para su análisis.
Los servicios incluidos en este apartado contemplan metodologías orientadas a la monitorización y evaluación de los principales parámetros de calidad del aire interior, tales como partículas, compuestos orgánicos volátiles, dióxido de carbono, humedad o temperatura. Estas soluciones permiten identificar deficiencias, analizar las condiciones de uso de los espacios y determinar las causas que afectan a la calidad ambiental en los edificios.
La aplicación de estos enfoques facilita la adopción de medidas correctoras adaptadas a cada situación, contribuyendo a mejorar el confort y la salud de los ocupantes. Asimismo, permite optimizar el funcionamiento de los sistemas de ventilación y promover entornos interiores más saludables y sostenibles.