La mitigación de las altas temperaturas asociadas al fenómeno de las islas de calor urbanas requiere la implementación de estrategias que reduzcan la acumulación de calor y favorezcan la regulación térmica del entorno construido. Las soluciones basadas en la naturaleza se presentan como una herramienta eficaz para disminuir la temperatura urbana, al incorporar elementos vegetales y superficies permeables que mejoran el balance energético, incrementan la evapotranspiración y proporcionan sombra.
Los servicios incluidos en este apartado recogen actuaciones orientadas a integrar infraestructura verde en la planificación y el diseño urbano, tales como la creación y ampliación de zonas verdes, la plantación de arbolado, la implementación de cubiertas y fachadas vegetales o la recuperación de espacios naturales. Estas soluciones contribuyen a reducir la temperatura superficial y ambiental, mejorar el confort térmico y generar beneficios adicionales, como la mejora de la calidad del aire, la biodiversidad urbana y la gestión sostenible del agua.
La aplicación de estas medidas permite disminuir los efectos adversos de las altas temperaturas, reforzar la resiliencia de las ciudades frente al cambio climático y promover entornos urbanos más saludables y habitables. Asimismo, facilita el desarrollo de estrategias integradas que combinan la mejora ambiental con la calidad del espacio público y el bienestar de la ciudadanía.