Se define como zona afectada por alérgenos aquella en la que la abundancia de especies de plantas con polen alergénico o fuentes de emisión de esporas, especialmente esporas que producen alergia, pueden generar una exposición a partículas biológicas que representen un riesgo para la salud de la población.
Los espacios verdes urbanos y periurbanos juegan un importante papel, proporcionando una amplia gama de servicios ecosistémicos. Estos servicios pueden ser directos, como por ejemplo, la mitigación del cambio climático, la captura de carbono, la depuración del aire, entre otros; o indirectos, como por ejemplo, ofrecer espacios para actividades físicas y deportivas, actividades de recreación y ocio, sociabilidad, educación fuera del aula, entre otros. Todo ello repercute directamente en la salud y calidad de vida, con un papel fundamental en la prevención de enfermedades, fomentando el bienestar psicológico y mental de las personas en contacto con la naturaleza, además de reducir los trastornos cardiovasculares y la obesidad. Sin embargo, en ocasiones, estos espacios verdes urbanos y periurbanos pueden ser fuente de alérgenos y provocar problemas de salud. Son parques y jardines con especies vegetales, tanto ornamentales como espontáneas, que liberan grandes cantidades de polen al aire para garantizarla polinización, y que en algunas especies contiene alérgenos peligrosos para la salud. Además de la flora, en estos espacios conviven especies fúngicas como parte del ecosistema urbano. La mayoría delos hongos transportan sus esporas a través del aire para su dispersión.
La inhalación de las partículas alergénicas que están en el aire, aeroalérgenos, inducen una respuesta inmunológica mediada por IgE, responsable de los síntomas característicos de las alergias respiratorias: conjuntivitis, rinoconjuntivitis y, en los casos más graves, asma bronquial asociado. La alergia causada por la presencia de alérgenos en el aire, los aeroalérgenos, es reconocida como una de las principales enfermedades no transmisibles por la OMS, y es una de las principales causas de absentismo y presentismo laboral y escolar en el mundo, por el detrimento que causa en la calidad de vida de las personas afectadas. La Red Española de Aerobiología (REA), rama técnica de la Asociación Española de Aerobiología (AEA), ha establecido diferentes niveles de calidad biológica del aire, considerando la presencia simultánea de uno o varios tipos polínicos de carácter alergénico y los niveles de concentración de los mismos.
Esta información permite que en los nuevos diseños de espacios verdes se haga una buena selección de especies ornamentales con bajo o nulo potencial alergénico, y se apueste por la biodiversidad, tratando de evitar una gran exposición a tipos polínicos monoespecíficos. Además, permite identificar focos de zonas con flora espontánea y hongos, donde hay alta exposición a polen o esporas con alérgenos, que puedan producir problemas de alergia, realizando un manejo adecuado de estos espacios. Como medidas de mitigación y prevención se debe presentar el contenido de polen y esporas en el aire con la publicación de mapas urbanos con focos de emisión de aeroalérgenos, a través de los servicios de información pública. Los niveles de polen y esporas en el aire deben presentarse como unas variables más en el listado de contaminantes que se presentan en informes y carteles urbanos sobre calidad del aire.