Asesorar a los ayuntamientos en la búsqueda de soluciones a los problemas detectados en calidad de aire interior.
1. Investigar y determinar el origen del problema de calidad de aire interior. Puede estar relacionado con la calidad del aire exterior o espacios anexos, con focos de contaminación interior o con una mezcla de varias opciones.
2. Auditar las instalaciones existentes de climatización, ventilación mecánica y ventilación natural.
3. Propuesta de soluciones (acciones correctoras) desde las menos costosas económicamente hasta las soluciones óptimas.
4. Evaluar el impacto de dichas soluciones o acciones correctoras mediante la monitorización en continuo de los parámetros de calidad de aire interior y de eficiencia energética.
Identificar las principales tipologías de problemas en edificios municipales y por tanto mejorar la salud de sus ocupantes.
Indicador: Listado de tipología de problemas más habituales y soluciones. Porcentaje de edificios (superficie equivalente en espacios interiores) afectados por problemas de calidad de aire interior. Valores de indicadores de calidad de aire interior (CO2, COVs, partículas, …) índice de enfermedades (bajas laborales) en ocupantes de edificios municipales. Propagación de enfermedades infecciosas.
Identificar ineficiencias en consumo de energía. Ventilar lo estrictamente necesario y en el momento estrictamente necesario (ventilación controlada por demanda) mediante sistemas de doble flujo con recuperación de calor y filtrado, siempre que las condiciones exteriores indiquen que este es el sistema mas adecuado.
Indicador: Energía ahorrada o porcentaje de energía ahorrada por las medidas implementadas.