Seguimiento y mejora de la calidad del aire interior para preservar la salud y el bienestar de las personas

El objetivo principal es conocer en tiempo real la calidad del aire, los niveles de radón y la renovación del caudal de aire necesario (ventilación) para permanecer seguro en una estancia, mediante la aplicación se denominada AirSentinel.

Dentro del ámbito de la calidad del aire interior se procura controlar y aumentar el rendimiento y la eficiencia de los procesos de ventilación en espacios de trabajo. Hace referencia a los aerosoles y gases que contiene el aire, así como su temperatura y su humedad, y su parámetro de medición más importante es la pureza, o recurriendo a la cualidad contraria, la contaminación con partículas, gases y vapores. La importancia de la calidad del aire interior para la salud. La plataforma AirSentinel funciona de una forma muy sencilla: Los sensores de CO2 instalados en una estancia transmiten cada 20 segundos el dato de concentración a nuestra plataforma digital, que calcula mediante la variación de concentración, las ecuaciones de balance de masas y el aforo de la estancia, la cantidad exacta de aire fresco que entra a cada minuto.

AirSentinel implementa además una serie de algoritmos que permiten establecer por ejemplo el tiempo máximo recomendable que una persona debe permanecer en ese espacio o el número máximo de personas que deben ocuparlo. Otra funcionalidad muy interesante es el cálculo de la capacidad productiva y de la eficiencia energética. También es históricamente conocido cómo altos valores de CO2 disminuyen la capacidad de aprendizaje o la agilidad mental para realizar tareas laborales incluso tareas básicas o la actividad física. La plataforma AirSentinel implementa los algoritmos propuestos por la universidad de Harvard para calcular estos valores.

El sistema puede incorporar otros detectores que complementen la seguridad TOTAL en nuestras casas, centros públicos, oficinas, que incluyen detectores de aerosoles o RADÓN. Con todo ello, el sistema será capaz de ventilar bajo condiciones de mala renovación de aire por niveles de CO2, aerosoles o Radón. Es importante recordar que pasamos más del 70 % de nuestra vida respirando el aire del interior de edificios cuya calidad es habitualmente 5 veces peor que la del exterior.

En España, los parámetros de calidad del aire interior los establece el Reglamento de Instalaciones Térmicas (conocido por sus siglas RITE) y el Código Técnico de Edificación (abreviado CTE), pero no existe una normativa que especifique los valores de referencia para los parámetros de contaminación química (por ejemplo, acetona, formaldehído, benceno…) y microbiológica (por ejemplo, bacterias y hongos).

Los parámetros de buena calidad del aire para el RITE son de 12,5 litros por segundo y persona (abreviado 12,5 L/s/p), o lo que es lo mismo, 5-6 ACH (Air Changes per Hour o tasa de ventilación del aire por hora). 1 ACH equivale a que en una hora entra en un espacio un volumen de aire exterior igual al del volumen de ese espacio, y que, por lo tanto, teniendo en cuenta que el aire se mezcla de forma continua, el 63 % del aire interior ha sido reemplazado por el aire exterior. También se puede medir la renovación del aire con la concentración de CO2, que varía según el volumen del espacio, el número de ocupantes, su edad y la actividad metabólica que realizan. Existen equipos para medir estas variables que deben ser manejados por personal cualificado.

Monitorización y acciones correctoras para la mejora de la calidad de aire en espacios cerrados como oficinas

Indicador: Índice de calidad del aire interior

ODS 03 ODS 11 ODS 13