El diseño de las zonas de bajas emisiones (ZBE) implica la definición de medidas y criterios orientados a reducir la contaminación atmosférica derivada del tráfico y a mejorar la calidad ambiental en el entorno urbano. Esta fase requiere integrar aspectos relacionados con la movilidad, la planificación urbana y la gestión del espacio público, con el objetivo de establecer un modelo que limite las emisiones y favorezca modos de transporte más sostenibles.
Los servicios incluidos en este apartado contemplan herramientas y metodologías destinadas a estructurar y dimensionar las ZBE de acuerdo con las características de cada ciudad. Estas soluciones permiten definir la delimitación del área, establecer restricciones de acceso, diseñar sistemas de control y evaluar el impacto de diferentes escenarios, considerando tanto los efectos ambientales como los sociales y económicos.
La aplicación de estos enfoques facilita la implantación de zonas de bajas emisiones coherentes y eficaces, capaces de contribuir a la reducción de contaminantes y a la mejora de la calidad del aire. Asimismo, permite desarrollar estrategias integradas que promuevan una movilidad más sostenible y un uso más equilibrado del espacio urbano, en beneficio de la salud y el bienestar de la ciudadanía.