Diagnóstico de compuestos químicos en el aire

Los inventarios de emisiones son indispensables para los procesos de gestión de calidad del aire y toma de decisiones, ya que son el punto de partida para la implementación, evaluación y ajuste de programas y medidas de control

Los sistemas de sensores se consideran dispositivos emergentes para el control de la calidad del aire, algunos de ellos son una alternativa efectiva y de bajo coste que, en la práctica, permiten la vigilancia de la contaminación atmosférica con una mayor densidad espacial que los métodos de referencia citados en la Directiva 2008/50/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2008, relativa a la calidad del aire ambiente y a una atmósfera más limpia en Europa.

Hasta hace relativamente poco, el uso extendido de sensores para medir la calidad del aire estaba limitado por la escasa precisión de las mediciones que algunos sistemas de sensores ofrecen y debido a que no existía un protocolo estandarizado de clasificación, capaz de garantizar la fiabilidad de los sistemas y sus mediciones respecto a las normas nacionales e internacionales.

Desde el Comité Europeo de Normalización se ha elaborado la especificación técnica, “CEN/TS 17660-1:2022 Air quality – Performance evaluation of air quality sensor systems – Part 1: Gaseous pollutants in ambient air», que establece los criterios de campo y laboratorio que categorizan los sistemas basados en sensores para medir gases según la precisión y fiabilidad de sus medidas.

Según esta especificación, los sistemas de medición de la calidad del aire basados en sensores se clasifican en: “Clase 1” los cuales son coherentes con los objetivos de calidad del dato de medidas indicativas establecidos en la directiva 2008/50/CE; “Clase 2”, siendo coherentes con objetivos de calidad del dato de estimaciones objetivas; y “Clase 3”, cuyos datos cumplen con una incertidumbre de medición objetivo-relajada. En España la asociación AENOR ha ratificado la especificación técnica relativa a los gases. A día de hoy nos encontramos a la espera de que se elabore y ratifique la especificación técnica relativa a las partículas y que ambas especificaciones se conviertan en norma UNE. Cumpliendo estos hitos se logrará armonizar las tecnologías de los diversos fabricantes, protegiéndoles a ellos y a los consumidores.

Como se ha indicado, el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, relativo a la mejora de la calidad del aire está basado en la Directiva 2008/50/CE. En relación a la sensórica, esta trasposición indica que, las medidas indicativas, han de considerar unos objetivos de calidad de los datos para la evaluación de la calidad del aire ambiente que cumplan con determinadas incertidumbres máximas permitidas.

A día de hoy, y mientras se articulan las normas UNE, para garantizar que un sistema basado en sensores proporciona medidas indicativas y se emplea como tal, ha de cumplir con los requisitos de laboratorio y campo que le clasificarían en la categoría de Clase 1 según “CEN/TS 17660-1:2022 Air quality – Performance evaluation of air quality sensor systems – Part 1: Gaseous pollutants in ambient air».

En relación con las partículas, y a falta de una especificación técnica ratificada, pero que ya está siendo elaborada, bastaría con acreditar de forma independiente el cumplimiento de la incertidumbre máxima permitida para medidas indicativas en la Directiva 2008/50/CE.