La evaluación de la huella de carbono y el análisis del ciclo de vida en construcción constituyen herramientas clave para comprender el impacto ambiental asociado a edificios e infraestructuras desde su fase de diseño hasta su demolición. Estos enfoques permiten cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero y otros impactos relacionados con la extracción de materias primas, la fabricación de materiales, el transporte, la ejecución de la obra, el uso y el fin de vida de los elementos constructivos.
Los servicios incluidos en este apartado ofrecen metodologías y herramientas que facilitan la incorporación de estos criterios en la toma de decisiones durante el proceso constructivo. A través de la comparación de alternativas de diseño, materiales y soluciones técnicas, es posible identificar opciones con menor impacto ambiental, optimizar el consumo de recursos y reducir las emisiones asociadas al entorno construido.
La aplicación de estos análisis contribuye a promover una construcción más sostenible, alineada con los objetivos de descarbonización y eficiencia energética. Asimismo, permite a las administraciones públicas y a los agentes implicados disponer de información objetiva para planificar intervenciones que favorezcan la mejora de la calidad del aire y la reducción del impacto ambiental en las ciudades.
Este enfoque se alinea con el marco normativo vigente en materia de cambio climático, en particular con el Real Decreto 214/2025, que establece la obligación para determinadas organizaciones de calcular su huella de carbono, elaborar planes de reducción de emisiones y fomentar su publicación. La incorporación de estos criterios en el ámbito de la construcción y del análisis del ciclo de vida facilita el cumplimiento de dichos requisitos, promoviendo una gestión más transparente de las emisiones y la adopción de medidas orientadas a la descarbonización del sector.