Planificación y diseño urbanos para la mejora de la calidad del aire

La planificación y el diseño urbano desempeñan un papel fundamental en la mejora de la calidad del aire, ya que condicionan la movilidad, la distribución de actividades, la configuración del espacio público y la relación entre los distintos usos del suelo. La integración de criterios ambientales en las fases de planificación permite reducir la generación de contaminantes y favorecer la dispersión de los mismos, contribuyendo a entornos urbanos más saludables y sostenibles.

Los servicios incluidos en este apartado abordan herramientas y metodologías orientadas a incorporar la calidad del aire en la toma de decisiones urbanísticas. Estas soluciones facilitan el análisis del impacto de diferentes escenarios de planificación, la optimización del diseño de la red viaria, la localización de equipamientos y zonas verdes, así como la implementación de medidas que promuevan la movilidad sostenible y la reducción de emisiones.

En conjunto, la aplicación de estos enfoques permite anticipar los efectos de las intervenciones urbanas sobre la calidad del aire, mejorar la habitabilidad de los espacios urbanos y apoyar a las administraciones públicas en el desarrollo de estrategias integradas que favorezcan ciudades más resilientes y orientadas al bienestar de la ciudadanía.